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GuaGuaMusic. 2009-07-20._ A los treinta años de su muerte, Homero Hidrovo permanece como un ícono de la cultura popular del Ecuador. Para quienes no lo conocen, basta con mencionar a los grupos "Los Reales" o "Los Brillantes" para que reconozcan sus pasillos y albazos que hasta el día de hoy hacen llorar a nuestros compatriotas. Su primer requinto fue regalado por Benjamín Carrión, el fundador de la Casa de la Cultura de Quito y a los 3 años ya estaba recibiendo sus primeras lecciones musicales de su padre Marco Tulio y de su tío Armando Hidrobo, quienes contaban ya con una larga trayectoria musical. No es casualidad entonces que los rasgados en sus requintos se hayan convertido en leyenda en el Ecuador y el mundo entero.
Nació en Quito el 2 de Octubre de 1939. Desde niño actuó en presentaciones en Cotacachi, ciudad natal de su padre, poco después en programas infantiles en la radio la Voz Democracia de Quito. Hacia los quince años conformó su primer grupo llamado "Cuerdas Andinas" y continuo haciendo música con más agrupaciones, pero fue en 1962 cuando forma el grupo "Los Brillantes" conformado por Hidrovo, Eduardo Erazo, Héctor Jaramillo y la cantante argentina Olga Gutiérrez. Durante 1965 y 1966 se convierte en uno de los grupos de mayor po pularidad y difusión en el país, traspasando fronteras y llegando a tocar en gira por Nueva York, Chicago, San Francisco, Miami y Los Angeles. Durante esta gira logran un importante lugar al alcanzar la Palma de Oro en Hollywood.
En 1966 se separa de "Los Brillantes" para formar "Los Reales" con la cantante Argentina Consuelo Vargas, Joel Sánchez y Eduardo Erazo. La Enciclopedia de la Música Ecuatoriana lo califica como "uno de los guitarritas ecuatorianos más destacados, su calidad interpretativa sigue siendo un paradigma".
El aporte de Homero Hidrovo Ojeda es incalculable. Figura paternal de nuestros antepasados culturales, glorificó nuestra herencia musical en momentos en que las obras maestras ecuatorianas sonaban en distintas partes del mundo, robusteciendo la identidad que ahora más que nunca nos hace tanta falta.
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